miércoles, 5 de febrero de 2014

Juegos de seducción

Y así yo la devoraba, dejando mil marcas de amor sobre su cuerpo con mis labios. Se desvistió para mi mientras la observaba atentamente ¿Qué debería hacer? ¿Cuál debía ser el próximo movimiento? Tengo mil razones para besarla... su rostro, sus senos, su estómago, sus piernas, su sexo... Ella.

No me puedo controlar, pero trato de hacerlo, me encanta jugar contigo. Te quiero -le susurro- y una pícara sonrisa se delineó en sus labios, la acerco a mi... mis manos se empiezan a deslizar a través de su sedosa piel. Su respiración y la mía son una sola... ella se dilata de placer, sus gemidos me estremecen.

Trato de detenerme, es imposible.

Entrelacé sus manos con las mías y sigilosamente me acerqué a sus labios. Sentía el suave tacto de su lengua contra la mía, tocándose, mientras mis manos terminaban de desvertirla... no soporto que su ropa impida que su piel y la mía se rocen.

Me incliné y a través de mi fija mirada le transmití toda mi lujuria y mis ganas de ella. Pierdo la cordura junto a ella... y provocarla me estimula aún más. Mis manos empiezan a desearla, la quieren, la sienten... se llenan de vida junto a ella cuando me vuelvo tan deseosa de su ser. 

Mis manos tocan sus pezones mientras muy cerca de ella la respiro, bajando hasta sus caderas. Me concentro en cada sensación que te provoco... en las cosquillas placenteras y en probar todo tu ser. Mis dedos sienten lo que ella desea, la conocen... a pesar de que con esto estás siendo mía, la verdad es que así soy toda tuya.

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